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jueves, 29 de mayo de 2008

Robert Smithson y su contacto con la madre tierra


A continuación os dejo la reseña que hice del libro “Robert Smithson. El paisaje entrópico. Una retrospectiva 1960-1973” para la asignatura Movimientos y figuras del arte contemporáneo:


Robert Smithson es una de las figuras más influyentes del Land Art, una tendencia artística de la segunda mitad del siglo XX que tiene como principal protagonista al suelo y a la naturaleza. El libro “Robert Smithson. El paisaje entrópico. Una retrospectiva 1960-1973” nos hace un recorrido por la vida del artista, haciendo especial mención a su estilo, e ilustrándonos con un completo catálogo que incluye fotografías de sus obras, dibujos y trabajos preparatorios. También podemos encontrar los escritos del propio Smithson, que contienen una fuerte carga poética y están influenciados por la idea de la estética de la entropía.


Robert Smithson fue un artista que empezó su carrera artística realizando obras pictóricas de carácter abstracto, pero poco a poco fue evolucionando, hasta hacer collages de influencia pop y esculturas minimalistas que guardan gran similitud con las formas geométricas de Donald Judd. Sin embargo, sentía la necesidad de escapar de esa “prisión” que son la galería y el museo, para buscar otros emplazamientos en los cuales pudiera elaborar otro tipo de obras, alejadas de la visión formalista y estática del arte. A partir de aquí comenzó a realizar sus earthworks: obras emplazadas sobre la tierra y realizadas con materiales de la naturaleza y de carácter efímero, generalmente. Estas obras eran una amalgama de todas las experiencias que Smithson había visto o imaginado: la geología, la cristalografía, la arqueología, la nueva física, etc. Dentro de los earthworks cobra gran importancia la espiral, símbolo que alcanza la perfección en su famosa obra Spiral Jetty.


Pero con los nonsites, el artista retorna a la galería con la idea minimalista, ya que realiza envases industriales de formas geométricas, pero con rocas y demás elementos de la naturaleza en el interior.


El catálogo del libro y los escritos del artista incluidos en el mismo sirven de fuente de información y nos ayuda a comprender su obra, desaparecida en algunos casos debido a su material perecedero.


En resumen, se trata de uno de los recorridos más amplios por la vida y la producción de Robert Smithson, pero en algunos momentos suele ser un texto un tanto profuso y difícil de leer.

sábado, 17 de mayo de 2008

La verticalidad del cristianismo en Reykjavik


En la fotografía que encabeza el post podéis contemplar la Hallgrímskirkja. Se trata de una iglesia de 74,5 metros de altura situada en Reykjavik, capital de Islandia. Es el edificio más alto del país (su fachada en forma de aguja es testigo de ello). La construcción comenzó en 1948 y finalizó en 1986.

Aunque es una iglesia de gran modernidad, encontramos una serie de elementos neogóticos, tales como vidrieras, arcos apuntados, etc. El interior consta de una gran nave central y dos laterales menores, todas cubiertas por bóveda de crucería. La sobriedad decorativa es un elemento que caracteriza a la Hallgrímskirkja.

La estatua que se encuentra al frente de la iglesia representa a Leif Eriksson (hijo de Erik el Rojo), uno de los primeros exploradores europeos que llegó al continente americano, mucho antes que Cristóbal Colón. Esta representación pone de manifiesto el recuerdo por el pasado vikingo en Islandia.

jueves, 10 de abril de 2008

Igor Mitoraj y el diálogo con la naturaleza


El pasado lunes acudí a la exposición de esculturas de Igor Mitoraj, promovida por la Obra Social Fundación “la Caixa”. Dicho evento se encuentra en el Paseo del Prado hasta el día 13 de este mes.

Igor Mitoraj es un escultor polaco nacido en 1944. La mayor parte de su producción está compuesta por grandes esculturas de bronce, claramente inspiradas en la tradición clásica; de hecho utiliza un efecto de desgaste, para relacionarlas todavía más con las originales griegas o romanas, deterioradas por el paso del tiempo. Pero el artista quiere ir más allá, y por ello introduce en sus obras incisiones o elementos de carácter surrealista, tales como protuberancias, bustos o pequeñas extremidades. Con estas nuevas características el artista intenta explicar que no se tratan de esculturas clásicas, sino de obras de una gran contemporaneidad. Los temas han sido tomados de la historia y la mitología clásica, pero reinterpretados también desde una perspectiva contemporánea.

Pero lo más importante de las obras de Mitoraj es el diálogo que entablan con la arquitectura y la naturaleza de alrededor. Claramente son esculturas que deben emplazarse en espacios públicos al aire libre, y no en museos, ya que algunas de ellas crean juegos visuales con el entorno si el espectador se sitúa en una posición concreta (en la fotografía que encabeza el post se aprecia este detalle). Por ello el Paseo del Prado es el lugar idóneo para la contemplación de esta exposición.