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martes, 27 de mayo de 2008

Las misteriosas calaveras de cristal


Con motivo del estreno de la película Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal, el interés por estos cráneos ha aumentado considerablemente.

Hoy en día conservamos cinco calaveras realizadas en cristal de roca. La primera de ellas fue hallada en 1924 en un templo de la ciudad maya de Lubaantún (Belice), y se caracteriza por ser una reproducción casi exacta de un cráneo femenino, realizada en cuarzo natural y con un peso aproximado de cinco kilogramos. Es una pieza fascinante y llena de misterios:

-No presenta ninguna huella de instrumento. Con la tecnología moderna haría falta un año de trabajo para elaborarla, sin embargo presentaría huellas. La fabricación manual hubiera necesitado 300 años.
-Resulta imposible establecer su datación.
-Las dos partes del cráneo están talladas en el mismo bloque.
-Alumbrada por debajo, la luz sale por las cuencas de los ojos. En cambio, si la iluminación del sol le viene de la parte trasera, por las cuencas, la nariz y la boca del cráneo sale un intenso haz luminoso capaz de encender fuego.

Existen otras calaveras de cristal, cuyo origen resulta más difícil de estimar.

martes, 5 de febrero de 2008

Paseo por el mundo Precolombino

Con motivo de la finalización del cuatrimestre, he realizado un montaje con las imágenes más características de la asignatura arte Precolombino, debido a que ha sido mi favorita hasta el día de hoy. He decidido hacerlo ya que es una de esas pocas asignaturas fascinantes que te incitan a viajar y a conocer más sobre el tema. El montaje recopila las imágenes que he visto a lo largo de estos cuatro meses, abordando las tres áreas más importantes: Área Mesoamericana, Área Intermedia y Área Andina. La melodía de fondo es de David Antony Clark, un compositor de música étnica que es capaz de llevarnos a mundos lejanos donde los espíritus y la naturaleza son los protagonistas. El tema en cuestión se denomina Machu Picchu, incluido en el álbum Sacred Sites, y refleja toda la esencia del mundo Precolombino.

A continuación os dejo la lista de obras que se ven en el montaje. Abajo del todo podéis verlo y sentir como la vista y el oído se evaden de la realidad cotidiana.

1º - Altar nº 4 (La Venta).
2º - Altar nº 5 (La Venta).
3º - Cabeza Olmeca (La Venta).
4º - El señor de las limas.
5º - Hacha Kunz.
6º - Chalchiuhtlicue.
7º - Teotihuacan.
8º - Pirámide del Sol (Teotihuacan).
9º - Templo de Quetzalcoatl (Teotihuacan).
10º - Mural de la batalla (Cacaxtla).
11º - Monte Albán.
12º - Urna Zapoteca.
13º - Máscara del Dios Murciélago.
14º - Grupo de las columnas (Mitla).
15º - Pirámide de los Nichos (Tajín).
16º - Juego de pelota (Tajín).
17º - Hacha del juego de pelota.
18º - Templo de las inscripciones (Palenque).
19º - Palacio de Palenque (Palenque).
20º - Sarcófago de Pacal.
21º - Máscara de Pacal.
22º - Estela de Madrid.
23º - Templo I (Tikal).
24º - Templo II (Tikal).
25º - Escalinata de los Jeroglíficos (Copán).
26º - Estela (Copán).
27º - Estela (Copán).
28º - Templo de las pinturas (Bonampak).
29º - Pirámide B (Tula).
30º - Atlantes (Tula).
31º - El Castillo (Chichén Itzá).
32º - Templo de los guerreros (Chichén Itzá).
33º - Chac Mool (Chichén Itzá).
34º - Juego de pelota (Chichén Itzá).
35º - El Caracol (Chichén Itzá).
36º - Tzompantli (Chichén Itzá).
37º - Cenote sagrado (Chichén Itzá).
38º - Centro ceremonial de Tenochtitlan.
39º - Coatlicue.
40º - Coyolxauhqui.
41º - Piedra del Sol.
42º - Piedra Tizoc.
43º - Guerrero Águila.
44º - Jaguar.
45º - Tlazolteotl.
46º - Xipe-Totec.
47º - Xochipilli.
48º - Estela (San Agustín).
49º - Póporo (Tesoro de los Quimbaya).
50º - Guerrero Muisca.
51º - Figura femenina (Chorrera).
52º - Lanzón (Chavín de Huántar).
53º - Tumba del Señor de Sipán.
54º - Cerámica Moche.
55º - El Colibrí (Nazca).
56º - La Araña (Nazca).
57º - Cerámica Nazca.
58º - Puerta del Sol (Tiahuanaco).
59º - El Fraile (Tiahuanaco).
60º - El Ponce (Tiahuanaco).
61º - Coricancha (Cuzco).
62º - Sacsahuaman (Cuzco).
63º - Machu Picchu.
64º - Intihuatana (Machu Picchu).
65º - Terrazas (Machu Picchu).

martes, 22 de enero de 2008

Tikal, la ciudad esbelta


Tikal es una gran urbe Maya del período clásico. El núcleo ceremonial tiene más de 3000 edificios y dos grandes plazas llamadas acrópolis central y acrópolis norte. Lo más característico de esta ciudad es la verticalidad de sus pirámides: base pequeña, pero gran altura. Los templos que rematan dichas pirámides son de cortas dimensiones, debido a que la base superior es muy reducida, así pues, solo hay espacio para colocar un único vano de entrada. Estos templos se rematan a su vez con la típica crestería, pero maciza, para acentuar aún más la sensación de verticalidad. En el Templo I (en la imagen) vemos todas estas características.

Como curiosidad comentar que esta ciudad es la que se representa en la película de Mel Gibson, Apocalypto. Pero este aspecto es un error, ya que Tikal pertenece al período clásico y el film se ambienta en el post-clásico.

jueves, 17 de enero de 2008

Templo de Quetzalcoatl


Dicha pirámide la encontramos en Teotihuacan, ciudad Mesoamericana del periodo clásico. Se construyó en la fase constructiva que conocemos como Teotihuacan III (300 d.C. – 650 d.C.). La principal característica de “La Ciudadela”, como también se conoce a este templo, es la introducción de escultura monumental a la arquitectura, de hecho, es el ejemplo más antiguo de escultura asociada a la arquitectura del mundo precolombino. Encontramos relieves y cabezas de divinidades en los tableros y las alfardas que flanquean las escalinatas, tales como el dios de la lluvia Tlaloc y la serpiente emplumada Quetzalcoatl.

La segunda gran novedad del Templo de Quetzalcoatl es la aplicación de un nuevo sistema constructivo denominado sistema de tablero sobre talud, que consiste en la introducción de un tablero recto encima del talud. Antes de Teotihuacan III el sistema más utilizado era el de superposición de taludes.



Este tipo de arquitectura es trascendental, ya que habrá culturas posteriores que lo reinterpretarán. Los Zapotecas variarán la decoración del tablero, creando el de doble escapulario, los Mixtecas van a multiplicar los tableros y seguirán utilizando el de doble escapulario, los Totonacas van a utilizar el tablero con nichos, etc. En la imagen de abajo podéis observar los distintos sistemas constructivos dependiendo de la cultura.


sábado, 12 de enero de 2008

Tlaloquín


En el museo de América se encuentra esta figurita humana que representa al dios Tlaloc. Está realizado en jade, una de las piedras más preciadas por los precolombinos. Pertenece al periódo Preclásico Medio, es decir, que se sitúa entre el año 1200 y el 400 a. C, y fue encontrado en la Costa del Golfo de México. Esto nos lleva directamente a la cultura Olmeca, que se situó en el área Mesoamericana durante esos siglos.

Esta estatuilla es de pequeño tamaño y está en posición sedente con el cuerpo erguido y los brazos paralelos. Por sus rasgos fisonómicos no hay duda de que se trata de una obra olmeca. La escultura es de carácter naturalista, porque podemos relacionar sus rasgos con los de una persona humana. En el rostro vemos los ojos ovalados, la nariz ancha, orejeras y lo que más le caracteriza, sus labios gruesos cuyas comisuras caen hacia abajo. Además, en la parte superior de la cabeza observamos la hendidura en forma de V, que lograban fijar los olmecas mediante un sistema de tablillas desde que eran pequeños.

Respecto al material en el que está tallado, podemos decir que el jade es un material muy rico desde el punto de vista de los mesoamericanos, y que se utilizó en cantidad de figuras de ofrenda, máscaras etc. Esta piedra está compuesta de dos minerales: la jadeíta y la nefrita. A los escultures les gustaba pulirlas al máximo, para que se pudiera apreciar el brillo. Lo que está claro es que este material de color verdoso dotaba a las figuras de gran viveza, e incluso los mayas, lo denominaban la “Piedra de la Creación”.

martes, 8 de enero de 2008

Trabajo del juego de pelota


Hoy he tenido que entregar el trabajo sobre la pieza del Museo de América para la asignatura de arte Precolombino. El trabajo consistía en analizar una pieza y desarrollar un tema que tenga relación con ella. Yo escogí un aro del juego de pelota, un juego ritual típico en toda Mesoamérica, y me parece apropiado dejaros aquí el trabajo en cuestión para que conozcáis un poco este deporte ritual y en que consiste. Espero que os interese.


Ficha de la pieza.

La pieza que escogí en el Museo de América es un aro del juego de pelota perteneciente a la cultura maya y realizado en piedra. Podemos fechar esta pieza entre el 900 d.C. y el 1250 d.C. así pues, hablamos del período postclásico. Otra característica que nos indica que pertenece al período postclásico es el aro en sí, ya que es un elemento exclusivo de este período (en el período clásico no encontrábamos aros en las canchas del juego de pelota). Por dichos aros se introducía una pelota de hule (material parecido al caucho), que podía tener hasta un peso de 3 kilogramos. El aro del juego de pelota estaba incrustado en el muro recto de la cancha.

En este caso el aro tiene la representación de una divinidad, se trata de Quetzalcóatl-Ehécatl, dios del Viento. El atributo principal de esta deidad es su aliento, que produce el movimiento del sol y aparta la lluvia. Es capaz de dar vida a cualquier ser inerte. Según la mitología azteca, después de la creación del quinto sol, éste estaba fijo en un punto determinado del cielo, al igual que la luna, hasta que Quetzalcóatl-Ehécatl sopló sobre ellos y los puso en movimiento. Los dos rasgos más característicos del dios del Viento son la máscara en forma de pico y el caracol en el pecho. En ocasiones se le puede asociar con los cuatro puntos cardinales, debido a que el viento puede venir de todas direcciones.

El juego de pelota.

Un aspecto que hay que tener en cuenta antes de hablar del juego de pelota es que no se trata de un deporte, sino de un rito religioso que conlleva consigo un sacrificio. Dicho rito tenia lugar en las ciudades sagradas del área maya y otras culturas de Mesoamérica.

Aunque se sabe poco del juego de pelota, Miguel Rivera Dorado ha podido establecer una serie de características claras[1]:




  • En la cancha se enfrentaban dos equipos de unas tres personas que ocupaban los espacios del campo señalados por marcadores de piedra o madera. La cancha solía tener forma de doble T.


  • Los jugadores iban protegidos por una especie de chaleco, hecho tal vez de tiras de madera, que cubría el pecho desde las axilas hasta la cintura, y también por rodilleras y muñequeras de cuero.


  • Golpeaban una enorme pelota de hule o caucho macizo hacia el frente o las banquetas laterales, usando las caderas, los pies, las manos provistas de guantes, o bien un bastón de madera.


  • En ocasiones el equipo victorioso procedía al sacrificio, casi siempre por decapitación, del capitán del conjunto contrario.


Dependiendo de la cronología, se pueden distinguir dos tipos de cancha del juego de pelota[2]. Durante el período clásico la tipología más característica era la cancha de cortas dimensiones (no pasan de los 30 metros de largo) con perfil en talud (40º), en cambio, durante el postclásico destacaba la cancha de grandes dimensiones (75 metros de largo) con perfil recto (como ya he dicho en la ficha de la pieza, en los muros rectos encontrábamos los aros circulares).

El juego de pelota era fundamentalmente un rito relacionado con la mitología cosmológica, a través del cual se hacía patente el desafío entre las fuerzas dominantes en los estratos del universo. Con el movimiento pendular de la gran pelota de caucho, y con el sacrificio humano que solía cerrar la ceremonia, se rememoraba el acto primitivo de la creación del mundo y de los astros, y así los oficiantes prolongaban la vida que surgió en aquella lejana edad, cuando el sol y la luna empezaron a caminar y dieron origen al tiempo y al espacio[3]. Este mito de la creación del mundo lo podemos ver en el Popol Vuh (libro sagrado de los mayas), donde se nos narra el enfrentamiento entre los gemelos creadores y los señores del inframundo o Xibalbá en un juego de pelota.

El juego de pelota y sus canchas constituyen también el tema central de algunas esculturas[4]. A la ciudad de Chichén-Itzá se han referido algunos paneles que parecen representar lo que fue el resultado de la competición, incluyendo la decapitación del jugador, vencedor o vencido. Son en estas representaciones donde podemos fijarnos en el atuendo de los jugadores, generalmente asociado a la Veracruz clásica: palmas, yugos y “hachas”.

Si tuviéramos que destacar una cancha del juego de pelota a lo largo de toda Mesoamérica, sin duda alguna seria la de Chichén-Itzá, la más grande de todas. El terreno de juego supera los 146 metros de largo y los 36 metros de ancho. A diferencia de casi todas las canchas del período clásico, ésta tiene las paredes laterales verticales, una característica que comparte con el trazado de Uxmal. Los anillos esculpidos con serpientes de cascabel entrelazadas que se hallan en estos muros laterales se encuentran a 8 metros por encima del terreno de juego, casi fuera de alcance[5].



[1] RIVERA DORADO, Miguel. Los Mayas, una sociedad oriental.
[2] STIERLIN, Henri. Maya. Guatemala, Honduras y Yucatán.
[3] RIVERA DORADO, Miguel. Los mayas de la antigüedad.
[4] HAMMOND, Norman. La civilización maya.
[5] MILLER, Mary Ellen. El arte de Mesoamérica.

jueves, 27 de diciembre de 2007

Tezcatlipoca


Es una deidad del mundo mesoamericano, concretamente de la cultura Tolteca y la cultura Azteca. Tezcatlipoca quiere decir “espejo humeante” y es el dios de la noche y las tinieblas. Se le representa como un jaguar, con una franja negra en el rostro.

En Tula (capital de los Toltecas) hubo un enfrentamiento entre la población protegida por el dios Quetzalcoatl y la protegida por el dios Tezcatlipoca. La facción de Tezcatlipoca venció y expulsó a la facción de Quetzalcoatl, que huyó hacia el Yucatán. En dicha península se unirán con los Mayas, formando la cultura Maya-Tolteca.

Tezcatlipoca es una divinidad muy representada. Lo podemos ver en el Códice Borgia (en la imagen). Como curiosidad decir que Tezcatlipoca aparece también en el mundo de los videojuegos, es el caso de Broken Sword II: Las fuerzas del mal, donde toda la historia gira en torno al regreso de dicho dios en la actualidad, que provocará la destrucción del mundo.

domingo, 23 de diciembre de 2007

Los geoglifos de Nazca


En el sur de Perú podemos encontrar los geoglifos, grandes dibujos realizados en un suelo desértico pertenecientes a la cultura Nazca (área andina, periodo clásico). Estos geoglifos se fechan entre el 200 y el 300 d.C. y pueden medir desde 500 metros hasta 8 kilómetros de largo, de modo que solo son visibles desde el aire. Están hechos mediante surcos que dibujan la silueta de animales y otras figuras, así pues, entre los más característicos encontramos el mono, el colibrí, el gato, el astronauta, la araña (en la imagen), etc. Sabemos que estos dibujos se hacían a escala, y tenemos la suerte de observarlos hoy en día, ya que la erosión no los ha borrado.

Existen muchas teorías sobre la finalidad de los geoglifos. Unos dicen que son pistas de aterrizaje para extraterrestres, pero la teoría más defendida por los historiadores es la de que dichos dibujos son la representación de un horóscopo con la imagen de las distintas constelaciones, así pues, el suelo sería un reflejo del cielo. Los habitantes de la cultura Nazca creían que eran observados desde el cielo por los dioses, y de este modo quisieron representar estos dibujos para que las divinidades los vieran.

lunes, 3 de diciembre de 2007

Los Atlantes de Tula


Tula es la capital de la cultura Tolteca, una de las culturas de Mesoamérica del periodo Post-clásico. Todos los pueblos de este periodo se caracterizan por la importancia de las órdenes militares. En Tula, el edificio más característico es la pirámide de Tlahuizcalpantecuhtli, y es aquí donde encontramos la representación de los Atlantes, a modo de pilares en la parte superior de la pirámide. La utilización de los pilares es una característica arquitectónica de los Toltecas, y este aspecto lo vemos claramente en el templo superior de dicha pirámide.


Los Atlantes son la representación de los guerreros Toltecas (aquí vemos un reflejo de la importancia del ejército para estas culturas), y en ellos vemos los diferentes atributos de un soldado del mundo precolombino: flechas, plumas, orejeras, etc. Los rasgos más importantes de este tipo de escultura son la rigidez y frontalidad del cuerpo y la inexpresividad del rostro.


Estos guerreros miden 4 metros de altura, y se realizan mediante superposición de tambores, a modo de fuste. Son realmente impresionantes y, personalmente, me recuerdan a los ídolos de piedra del videojuego Shadow of the Colossus (ver en El Jabalí Risueño).

domingo, 11 de noviembre de 2007

Criaturas prodigiosas

Aprovechando el tema del post de Dani, me gustaría hablaros de una cuestión algo desconocida pero interesantísima, que es cómo vieron aquellos viajeros españoles a los indígenas del continente Americano. Seguramente os haréis una idea, ya que en nuestros libros de texto nos han narrado mil veces los viajes de Colón y los demás exploradores. Pero dejando a un lado las barbaridades que se cometieron y la realidad de estos pueblos precolombinos, quisiera hacer especial hincapié en la palabra “ver”. ¿Qué vieron los descubridores en el nuevo continente? ¿Cómo lo plasmaron? ¿Cómo lo contaron a los que esperaban en Europa? En este post voy a intentar, de forma resumida, contestar a estas preguntas.

Para empezar, vamos a situarnos en la Europa del siglo XV, cuando reinaban los Reyes Católicos. Esa Europa proviene de una tradición oral y escrita, en la que se contaban miles de historias sobre seres extraños; la mayoría con características maléficas, que habitaban en las tierras lejanas de Oriente. Sólo los más intrépidos viajeros y algún que otro monje con intención de evangelizar se atrevieron a traspasar los límites de lo conocido. Es aquí cuando nos encontramos con la Geografía Ideológica. Una geografía que se aleja de lo real. Empiezan a escribir libros sobre sus viajes y lo que han visto o soñado, y dan rienda suelta a su imaginación.

Muchos europeos ya conocían la Historia Natural de Plinio el Viejo, donde aparecían muchos de estos seres. Pero en el siglo X apareció un texto anglosajón llamado “Las Maravillas de Oriente” donde vemos dibujadas también criaturas sorprendentes, como los Cinocéfalos que tenían cabeza de perro, los Blemias que eran hombres que tenían la cabeza en el pecho (o que no tenían cabeza, los encontramos también como Acéfalos), hormigas del tamaño de perros y dragones de 50 metros. También se empezaron a extender los Bestiarios; manuscritos o enciclopedias moralizadoras donde aparecen dibujadas criaturas reales y fantásticas.

Debemos insistir en que lo que veían no tenía que corresponder exactamente con la realidad. Los viajeros pasaban por lugares desconocidos, climas variados, gente de raza distinta… Probablemente padecían hambre y penurias, y eso ayudaba a que tuvieran esas visiones.
Pero, ¿que sucedía cuando lo contaban a los habitantes de su pueblo o ciudad? Ellos escuchaban estupefactos las aventuras de su vecino, y él, seguramente, alimentaba su curiosidad exagerando ligeramente su experiencia. ¿El resultado? Criaturas prodigiosas, lugares paradisíacos o más bien parecidos al infierno.
Al escuchar esto, los eclesiásticos quisieron darle una explicación racional, y se preguntaron, como San Agustín de Hipona en sus Confesiones, si esos seres (si es que existían de verdad) pertenecían a un tronco común con nosotros. Si así fuera, tendría que evangelizarlos la Iglesia. Por ello, en los bestiarios se procuró mostrar a estas criaturas con connotaciones moralizadoras. Me explico:
Como he mencionado antes, la mayoría de las criaturas tenían alguna que otra característica maléfica. Un claro ejemplo podía ser el de las Sirenas, que se representaban como aves, peces e incluso con cola de serpiente, un animal claramente relacionado con el Demonio y que atraía con su canto a los marineros para tirarlos por la borda. De esta forma, los que leían estos manuscritos entendían la moraleja.

Seguramente os preguntaréis qué tiene esto que ver con América, si estos libros se escribían en Europa y se referían a criaturas orientales. Pues bien, eso mismo me pregunté yo al entrar a la primera sala del Museo de América. Allí, en un tablón, estaban expuestas cantidad de representaciones de estos seres que yo relacionaba con otro continente, y no precisamente el americano. Rápidamente me di cuenta de que aquellos hombres, los que llegaron a esas tierras paradisíacas junto con Colón (e incluso él mismo), relacionaron todo lo que habían oído en Europa con lo que estaban presenciando, y como viajeros que eran, contaron a sus compatriotas lo que habían “visto”.

sábado, 10 de noviembre de 2007

Visita al Museo de América

Esta mañana hemos ido Laura y yo al Museo de América por primera vez, y he de decir que la visita ha sido muy gratificante, ya que me esperaba que el número de piezas iba a ser muy escaso. Este museo contiene piezas de escultura, pintura, orfebrería, etc. pertenecientes a todas las culturas del continente americano, desde los Incas de la zona Andina hasta los Indios Americanos.

He de añadir que el museo está muy bien estructurado, ya que las distintas salas se distribuyen por temas, no cronológicamente, es decir, podemos encontrar las salas dedicadas a la sociedad, la religión, etc. y dentro de ellas vemos la convivencia de culturas, de forma que las podemos comparar unas con otras, y así ver las distintas representaciones de un mismo personaje o divinidad. Este tipo de distribución puede ser confusa en un principio, pero uno se acostumbra pronto y observa que es mejor ver las obras de arte desde un punto de vista distinto al que estamos acostumbrados en la mayoría de museos, ya que podemos tener una idea general de todo el conjunto.

Pero nuestra visita se ha centrado principalmente en el arte Precolombino, concretamente en las culturas de Mesoamérica, como los Olmecas, los Mayas, los Aztecas, los Zapotecas, los Mixtecas, etc. Podemos ver desde pequeñas estatuillas en piedra o en jade, hasta grandes ajuares realizados en oro. Hay que señalar que las piezas expuestas muestran lo más significativo de cada sociedad, por ejemplo, los rasgos más importantes de los Mayas son la escritura mediante Glifos y el sistema calendárico, y estos dos aspectos los podemos ver en el Códice Tro-Cortesiano, expuesto completamente en una de las salas del museo.

Como ya he comentado antes, la convivencia de distintas culturas en una misma sala supone que podamos observar las diferentes formas de representación de una misma deidad o tema. Este aspecto se ve claramente en la representación del Dios de la lluvia, ya que son múltiples las figurillas y urnas con la imagen de esta divinidad, por ejemplo, la forma de representarlo para los Olmecas es completamente distinta que para los Zapotecas, incluso el nombre para referirse a la divinidad cambia: Los Olmecas lo denominan Tláloc y los Zapotecas, Cocijo.

Me gustaría seguir hablando de los demás temas y obras de arte expuestos en el museo, pero veo que el post es ya bastante largo, así que os invito a que conozcáis vosotros mismos el Museo de América y analicéis los demás aspectos importantes, como el tema del juego de pelota, el sistema de cartuchos glíficos mayas, etc.

Me despido mostrando una de las obras de mayor importancia del museo: Se trata de la Estela de Madrid, perteneciente a la cultura Maya del periodo Post-clásico (600 – 900 d.C.).